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Quinto álbum de estudio (que se dice rápido) de los fineses SWALLOW THE SUN, una banda que sigue añadiendo nuevas formas a su proceso de identidad a la par que siguen alejándose más y más de sus años mozos. Con “Emerald Forest And The Blackbird” siguen más o menos en la línea de sus últimas obras de estudio, aunque sin caer en la repetición fácil y ofreciéndonos nuevos detalles de variedad en sus pilares compositivos.
Desde la inicial “Emerald Forest And The Blackbird” las pronunciadas partes melódicas (marca de la casa) siguen amortiguando cada una de sus estructuras musicales, las rítmicas siguen llevando los anclajes emocionales, aunque con un eje central algo más pausado y relajado, pues a excepción de “Labyrinth Of London” y algún que otro riff suelto, su música se nos presenta algo más ralentizada en lo que a partes rápidas se refiere. Sus diez cortes siguen transmitiendo muchísimo, aunque digamos que de una forma algo más espontánea y quizás con el añadido de arrastrar un colorido mucho más amplio y variado en terrenos globales. Una variedad que acaba plasmándose con unas orquestaciones cada vez más filtradas dentro del gótico, así como un mayor énfasis en las partes acústicas y como no, con un gran surtido de sonoridades rítmicas que andan respaldadas con cantidad de efectos. Las partes vocales siguen ofreciendo una buena dosis de variedad, registros brutos, melódicos, con el añadido de algunos incisos realmente crudos que fácilmente podríamos englobar dentro del Black Metal, aunque esta última faceta tiene su sitio en momentos puntuales. SWALLOW THE SUN siguen ofreciendo momentos sumamente bellos, sonando cada vez más pulcros y limpios a favor de unas ambientaciones esta vez menos opresivas a la par que le añaden un clima mucho más vivo y cálido.Cálidos como los registros que nos deja Annete Wilson (NIGHTWISH) en la baladística “Cathedral Walls” así como la mayoría de sus estribillos, véase las líneas góticas de “April 14th” quedándome sin duda, con “Labyrinth Of London” (esta con uno riff y una garra inicial, que se echa de menos en el resto del álbum) o la fantástica “Of Death And Corruption” una de las más agraciadas y de las que más se pasea por las formas del “Hope” llevando incluso cierto recelo hacia su primera época. Realmente es un buen álbum, ya que en lineas generales todo suena en su sitio y su desenlace pasa por grandes momentos, aunque no voy a negar, que tras varias escuchas su contenido me ha dejado una sensación distinta a la esperada. Quizás me esperaba muchísimo más, ya que la crítica especializada lo pone en un altar, pero no se, la verdad es que no me han transmitido ni la mitad que lo hizo su anterior “New Moon”, cuestión de gustos que dicen algunos. En fin, un paso más en la prolífica carrera de estos finlandeses, que abre su cerco compositivo hacia unas formas perfectas y cristalinas, que imagino que (para bien o para mal) seguirán profundizando en sus próximas obras. |
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